Airport control tower in Mariscal Sucre International Airport in Quito, Ecuador.
Un aeropuerto más seguro y más respetuoso con el medio ambiente: nuevo centro de aviación de la capital de Ecuador

El primer Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre ofreció servicio en la zona de Quito (Ecuador) durante más de 50 años. Como principal terminal aeroportuaria de la ciudad, el aeropuerto, en sus últimos años de actividad, gestionó una media de 6 millones de pasajeros y 164.000 toneladas métricas de carga.

Desafío
En 2013, el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre alcanzó los límites de su capacidad. Además, debido a su ubicación en el centro de la ciudad y al estar rodeado por los Andes, la terminal no se podía ampliar para acoger a más pasajeros o gestionar más carga.

Solución
La Empresa Pública Metropolitana de Servicios Aeroportuarios y Gestión de Zonas Francas y Regímenes Especiales seleccionó a Louis Berger para gestionar la construcción de un aeropuerto totalmente nuevo, el primero en América Latina, que reemplazara al antiguo. Entre las funciones del equipo se incluyeron la revisión de diseños, la coordinación del programa de trabajos y la supervisión de la construcción.

Los expertos de Louis Berger también colaboraron ​​con varios organismos y subcontratistas para garantizar que el aeropuerto, ubicado en una zona de alto riesgo sísmico, se construyera para poder soportar terremotos de magnitud 9.

El nuevo Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, ubicado a 18 kilómetros al este de la capital de Ecuador, Quito, inauguró sus instalaciones con el despegue de su primer vuelo comercial en febrero de 2013. La pista del aeropuerto de 4,1 kilómetros, una de las más largas de la región, se considera un importante hito de aviación que mejorará la seguridad aérea en el terreno montañoso de esta zona.

El nuevo aeropuerto también tendrá un impacto medioambiental notablemente menor en su entorno natural y en las comunidades circundantes que el antiguo aeropuerto, que estaba ubicado en el centro de la ciudad de Quito. La Organización de los Estados Americanos y el Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación reconocieron el proyecto del aeropuerto por su “gestión medioambiental eficaz y sostenible”.